La salud es uno de los aspectos del desarrollo de los jóvenes a los que más puede contribuir la práctica del baloncesto. La práctica adecuada del Baloncesto, contribuye al desarrollo físico de los jugadores. También puede contribuir a que desarrollen el hábito saludable de hacer ejercicio físico. Así mismo, proporciona la oportunidad de desarrollar hábitos saludables relacionados; fundamentalmente: hábitos alimentarios, de higiene y de cuidado personal.

Sin embargo, es importante estar alerta para prevenir posibles riesgos para la salud que podrían acentuarse mediante la práctica del baloncesto.

  • Un plan inadecuado puede interferir negativamente en el desarrollo físico de los jugadores (por ejemplo: un plan de entrenamiento de fuerza con pesas podría perjudicar a los jugadores de Mini-Basket).
  • Un plan inapropiado puede favorecer lesiones graves o crónicas que, en algunos casos, pueden afectar al desarrollo físico de los jugadores jóvenes.
  • Si la actividad es muy estresante o frustrante, lo más probable es que los jugadores abandonen la práctica del baloncesto, perdiendo la posibilidad de obtener los beneficios asociados a ésta. De esta forma, también será más improbable que los jugadores consoliden el hábito del ejercicio físico.

Con el propósito de mejorar su rendimiento o controlar el dolor de sus lesiones, los jugadores jóvenes pueden ingerir sustancias dopantes, perjudicando gravemente su salud. Esta conducta puede derivar en la adicción a las drogas, al tratarse de personas en edades de elevada vulnerabilidad