El entrenador de baloncesto no debe considerar a sus jugadores como piezas de ajedrez que puede mover a su antojo. Los jugadores jóvenes no son un juguete del entrenador. Son personas, niños y adolescentes que tienen sus derechos, y el entrenador que trabaja con ellos debe empezar por conocer, aceptar y respetar tales derechos. En la actualidad, numerosas organizaciones relacionadas con el deporte en la infancia y la adolescencia reconocen los siguientes derechos:

  • Derecho a participar en las competiciones deportivas.
  • Derecho a participar en competiciones cuyo nivel sea adecuado al nivel de habilidad de cada deportista.
  • Derecho a tener un entrenador cualificado.
  • Derecho a jugar como un niño o un adolescente y no como un adulto.
  • Derecho a intervenir en la toma de decisiones sobre su actividad deportiva.
  • Derecho a practicar la actividad deportiva en un entorno seguro y saludable.
  • Derecho a tener la preparación adecuada para poder participar en las competiciones.
  • Derecho a la igualdad de oportunidades.
  • Derecho a ser tratado con dignidad.
  • Derecho a divertirse practicando deporte.